4ª Resistencia Del Reino Astur (Nembra)

¿Por qué hace falta tan poco para liarme?. ¿Por qué en cuanto alguien menciona la palabra “Montaña” ya me ha conseguido?. A veces pienso que he debido de ir a algún espectáculo de Hipnosis, en el que me sacaron e hipnotizaron y que la palabra clave para conseguir de mi lo que quisieran es esa, “Montaña”. El caso es que Nerea me propuso una carrera de “Montaña” (ya me tenía en su poder) en Nembra, que se la había recomendado David. Y al coincidir con él en el entrenamiento Bandolero me dijo que era una carrera durísima pero muy bella por la “Montaña” (otro que ya me tenía) Astur. Ya no podía decir que no, habían pronunciado la “palabra” y estaba en sus manos.

Así que quedamos en mi casa el viernes a comer ensalada de arroz y sobre todo a tomar helados, jijiji, cargamos el arco de salida a presión en el mini maletero de mi coche, echamos las bolsas y mochilas en los asientos y para allá que nos fuimos, con un parte meteorológico de “posibilidad de lluvias” (me parto).

El viaje de ida se me hizo cortísimo, es lo que suele pasar cuando vas en buena compañía y charlando de temas comunes que nos apasionan. Cuantos proyectos pudimos sacar en las cuatro horas de viaje!, nos falta vida para llevarlos todos a cabo!. No voy a decir que me puse a rajar de aventuras vividas en la Montaña que me hace sentir viejo (huy, ya lo he dicho).

Llegamos al hotel y después de darnos una vuelta por el pueblo y dejarnos mimar por los locales que enseguida nos calaron que veníamos a la carrera (debemos tener cara de velocidad), decidimos que a cenar a hotel, ensalada, tortillas y a dormir, cada un@ con la suya.

6:00 AM, hora Zulú. Nerea ya estaba aporreando nuestra puerta. – “Que yaaaa!!”. Desayunamos unas tostadas y a escasos minutos estábamos soltando el arco de salida y mirando el cielo gris, muy gris.

Mientras David y yo preparábamos en el coche lo que necesitaríamos para la carrera, Nerea ya revoloteaba carretera arriba, carretera abajo y cada vez que pasaba por nuestro lado: -“¿Os falta mucho?, ¡que vamos a salir ya!”, -“¡Joder Nerea, que faltan 15 minutos!, jajajaja”. Cada vez que se acercaba al arco de salida alguien la pedía hacerse una foto con ella. A David y a mí nos pasaba lo mismo con las lugareñas, ejem 😛

Cuenta atrás desde 10, como nos enseñó el Conde Draco de Barrio Sésamo y Go!, comienza a llover, parece ser que el bocinazo despertó a las nubes. Nerea ya ha desaparecido en cabeza. David sale más tranquilo, le sigo hasta la primera subida y ahí que se marcha con pierna suelta. Pasamos por delante de una mujer mayor, lugareña total, que me sorprende la imagen bizarra, porque nos está grabando en video con un iPhone y al pasar por su lado nos grita descojonada: -“¡Vamos Cazurros!”, jajajaja.

Yo quería hacer (o intentar) un menos a más, porque nunca he conseguido llevarlo a cabo y  porque no iba a poder seguir a éstos dos máquinas. Así que a un ritmo tranquilo pero fuerte, venga a subir. No para de llover. Los kilómetros, con tanta subida, pasan muy lentos y como estaban marcados todos ibas viendo como pasaban por delante de ti el 1, 2, 3… 8!, mi número favorito!. Foto con él y la lluvia, jajajaja

A ésta altura ya andaba solo por estas montañas Astures. El grupo con la primera subida se fue estirando mucho. El barro era impresionante. Los primeros charcos los intentas esquivar, los siguientes te das cuenta de que es absurdo porque está todo enfangado y te lanzas en plancha a ellos para no perder tiempo. Y en uno de esos lances, por el kilómetro 20 más o menos, me pasó una cosa muy graciosa. Os pongo en antecedente. Zapatillas no muy apretadas para evitar dolor en el tibial, que los llevaba algo cargados de anteriores entrenos, barrizal sin escapatoria por los laterales, de unos cinco metros de largo y visualmente profundo. Acelero, entro a toda velocidad y llego al otro extremo descalzo, me giro y veo como mis zapatillas se hunden como el Titanic, con la proa por delante y llenándose de barro donde debería estar mi pie, jajaja. Vuelta descalzo hasta donde las vi desaparecer, saqué el barro con las manos de dentro para hacer huecos a mis pies (que ya son pelotas de barro) y sin opción a quitarme el barrazo de los calcetines los metí como estaban, con todo el “plastote” pegado. Los próximos kilómetros los hice andando con “pies de plomo”, jajaja, hasta encontrar un río donde me metí hasta los tobillos sin quitarme las zapatillas y parece que solté “algo” de lastre. Y en imágenes un pequeño resumen de la degeneración de las zapatillas con su amigo el barro. Las Salomon SpeedCross III en su salsa.

Sigue lloviendo, niebla que oculta las vistas (que pena) y bosques frondosos y técnicos por donde nos mete la organización. Un recorrido maravilloso que te hace olvidar como te estás poniendo de agua y barro y que narices haces tu allí. Pues que vas a hacer, Disfrutar!!.

Adelanto a unos cuantos corredores y comienza la bajada. Se junta que es una bajada muy técnica, que está llena de piedras resbaladizas y peligrosas y, cuando no, de barro por encima de los tobillos. El sonido de mis pies en el barro y el de la lluvia que no para, son mis compañeros inseparables. Que grandes amigos nos hicimos!.

Otra dura subida de nuevo, llegamos a una antena de un repetidor y ahí, como me veía bien, decido que es mi momento de darlo todo, de llevar a cabo el menos a más. Miro el plano y parece que quedan 10-11 km hasta los 42 (eso creía yo, 42). Empiezo a acelerar y comienzo a pasar gente. Y a contar como el Conde Draco, 1, 2, una pareja 3-4, 5, a por esos que veo al fondo, a lo lejos 6-7… Momento Último Mohicano. Genial!, parece que por fin he conseguido llevar a cabo un menos a más!!. La bajada se pone muy peligrosa con tanto barrizal y el sendero inclinado con una gran caída, pero no puedo parar. El último corredor que adelanté no me lo va a regalar, se pega a mí y no me deja irme.

Se puede oír la megafonía de la meta desde la cumbre, pero hay algo que no entiendo. ¿Si son 42 kilómetros no debería estar ya llegando?. En el último avituallamiento me ponen en mi sitio al preguntar cuanto queda. Subir al cerro de la Cruz y bajar hasta el pueblo. Más de 5 kilómetros!. Resulta que no son 42, que son 45,5?. Que bajón me dio psicológico. Mi momento Último Mohicano a tomar por saco. Dejé pasar al último corredor que adelanté, Rubén Fueyo, el que apretó el culo cuando le pasé (es una forma de hablar) y bajé un poco el ritmo. Me costó un poco mentalizarme a los kilómetros extras pero una cosa tenía clara : “¡No pienso llegar sin darlo todo!”. Así que de nuevo aceleré y poco a poco pasaron esos kilómetros y me subieron al cerro por el que ponen la entrada a meta. Entrada genial, dejándote caer por una pradera de gran inclinación.

En cuanto llegas arriba ven tu dorsal y empiezan a animarte por megafonía con tu nombre y pasando por varios arcos llegas al de meta sintiéndote grande!.

Llego a la alfombra roja como en Los Oscar, siendo el protagonista de mi propia carrera, mientras me aplauden y oigo de nuevo mi nombre y ahí están David y Nerea felicitándome, ya duchados y limpios. Que Cracks!. Menudo carrerón que se hicieron los dos. Les pregunto sus tiempos y Nerea me dice que segunda y que él entró unos minutos por detrás. Como para seguirles…

Momento manguerazo a las piernas, descalzo, para quitar todo el barro de mis zapatillas y calcetines. Intentando borrar el cuadro abstracto que la naturaleza me había regalado. No veas lo que salió de ahí, después de hacerlo ví un camión de desatranco del alcantarillado ;).

Ducha, Cerveza en el bar de enfrente y bocata de jamón con tomate que nos trajo mamá Nerea (que rico), hasta que llegó el último corredor y a comer en la carpa como si fuera una boda!. Un 10 para la organización. Ellos dicen que es una carrera de estar por casa. Voy a decir una de las frases más conocidas de Fernando Fernán Gómez: -“ A la mierda!”. Es una de las mejores carreras a las que he acudido. Todo el pueblo se involucra y lo dan todo para que salga genial. A pesar del mal tiempo que hizo ahí estaban todos, calándose y pasando frío por animarnos y que no nos equivocáramos en los cruces conflictivos. Así que aprendan las que no son de “estar por casa”.

Después de una comida inolvidable, rodeado de buena gente y gratas conversaciones, llegó la entrega de premios. Los ganadores de la prueba fueron Santiago Obaya y María Amparo Zapico.

Y como no, Nerea como protagonista de su segundo puesto. Se sacó el abono de podio a principios de año, válido para toda la temporada y no se baja ya de ahí. Quedó 1ª veterana, pero no se lo dieron porque los premios no son acumulativos, lo cual me parece bien, más premios para otros corredores.

Y final de la aventura Astur con un camino de vuelta de nuevo lleno de historias y gratas charlas con ésta pareja de grandes corredores con los que espero de corazón compartir más carreras, paseos serranos o cervezas en el bar. David y Nerea, gracias por éste fin de semana inolvidable.

Viendo la lista de la compra, digooo la lista de la Clasificación, parece ser que salimos 105 personas y acabé el 14 de mi categoría y en la General el 45. Pero lo principal es que acabé con fuerzas, muy contento con la organización y con ganas de que pase un año más para volver a repetirla y “enguarrinarme” otra vez!!

¿Que dices?, ¿Alguien ha dicho Montaña?, Ya me han liado de nuevo. 🙂

Si no os la queréis perder el año que viene mejor que estéis atentos a su web pinchando aquí. 

Si queréis ver el track de la ruta que grabé pincha aquí.

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8 Comments to “4ª Resistencia Del Reino Astur (Nembra)”

  1. Qué bien lo cuentas! Dan ganas de apuntarse el año que viene! Y qué suerte poder compartir aventura con esos dos cracks…
    Enhorabuena, Raúl! Otra para la saca

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Gracias Quique!, la verdad es que de vez en cuando a los de zona centro nos apetece embarrarnos un poco, sobre todo si tus últimas carreras no han bajado de 35º. Lo pasamos genial!

  2. icosas dice:

    ¡Al fin he tenido un rato para leérmelo todo como se merece!.

    Que buena pinta tiene el lugar y la carrera. Cuando un pueblo se involucra en algo ya le pueden dar mate a los maratones organizados por los gringos. Lo hacen de vicio.

    Te estás volviendo un pro, y me alegro. Un día despertarás de un sueño en la cama escuchando una megafonía… “Raúl Lara del Salomon Team…” 😉

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Si claro!, más bien dirán por Megafonía: -“Por fin viene Raúl Lara, el de las zapatillas Salomon”. Lo importante es que lo estoy disfrutando mucho, Oscar. Pro?, jajaja 😉

  3. Roberto dice:

    Raúl, enhorabuena por esta crónica impresionante. Desde el pueblu de Nembra os damos las gracias a tí y a todos los que como tú hacéis que una vez al año el pueblín se sienta importante ( ¡a pesar del orbayu, la niebla y todo el barro que sufrísteis!)
    ¡Gracies!

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Muchas Gracias Roberto. El pueblo será pequeño, pero los de allí hacéis que sea MUY GRANDE!. Gracias a todos vosotros de corazón. Y el año que viene allí estaré!

  4. lau dice:

    vamos cazurro!!!! si es que eres un grande!!! 🙂

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