Gran Trail Peñalara 2012 (110 km, 10.020 mt. Desnivel Acumulado)

La carrera nunca empieza en el arco de salida. No. La carrera empieza desde que consigues un dorsal. Es una carrera continua, por estar a tono, por que no te falte nada de lo que te obligan a llevar, por preparar la comida, bebida, ropa, zapatillas… Aún así llega el día de antes y los nervios son como si ya estuvieras en el arco de salida. Me tenía que levantar a las 5 AM, a las 0:30 estaba repasando lo que llevaría. A las 2 dando vueltas en la cama, y a las 4:45 mirando el reloj que proyecta la luz en el techo. Mi carrera, al igual que la de muchos, empezó muchas horas antes.

Para variar, salimos tarde. Prácticamente le lancé la bolsa de cambio al voluntario y corrí para entrar el último de un gran grupo de “locos” que haríamos los 110 km del Gran Trail Peñalara y otros tantos que se apuntaron a la de 80 km. Foto con uno de mis peques, Víctor y su amiga Sara, que no querían perderse la salida, aún con el madrugón que se dieron los pobres.

Caras tensas, sonrisas y bocinazo de salida. Impresionante ver las calles de Navacerrada con tanto corredor y tanta luz roja colgando de sus mochilas, parpadeando, como cientos de velas que luchan con el viento por su supervivencia.

“Raúl, tranquilo, 110 km, no te pases en la salida, tu carrera empieza en La Morcuera”. Sabias palabras de consejo de la campeona Nerea Martínez, que mi ignorancia y mi ansia de competición se saltó a la torera. Ritmo cómodo pero rápido. Desde que salí buscaba caras conocidas entre los que adelantaba (Sergio @moxigeno, Jorge @zerote…) Entonces veo a mi derecha unos bastones sosteniendo una GoPro. Jorge. Me quedo a su lado, a su ritmo, mirándole fijamente y me sorprende lo concentrado que va, por lo que tarda en darse cuenta de que tiene un cansino respirándole en el cogote sin quitarle ojo. Me mira, estrechamos la mano y nos alegra encontrarnos entre tanta marabunta. Me pide que yo haga mi carrera y me da rabia compartir tan poco tiempo, pero le deseo suerte y tiro, adelantando a muchísimos corredores.

“Raúl, tranquilo, 110 km, no te pases en la salida, tu carrera empieza en La Morcuera”, no puedo quitarme el consejo de Nerea de la cabeza. Pero voy corriendo a un ritmo tranquilo. Tranquilo para hacer qué!, 30 km, 60, 80… no paro de correr y adelantar a muchos corredores. En la pista de subida a Barranca coincido con dos chicos que hacen su primera Ultra y me comen a preguntas, jajaja grata charla.

Después, en la subida a Maliciosa me saluda Pepe Roldán @peperoldan que me reconoce por la camiseta, que llevo personalizada con la web de kbralok. Compartimos unos cuantos kilómetros y otra grata charla. Un poco más adelante, antes del Collado del Piornal, reconozco a Ana Bustamante y me alegra poder disfrutar de su compañía. Después de unas cuantas risas nos separamos en Maliciosa, donde tiro cordal abajo.

Sigo adelantando gente. Me encanta la bajada y acelero, pero sigo oyendo el mensaje de Nerea en mi mente, como si fuera el Ángel que me dice lo correcto, pero a la vez oigo otra voz que me dice que tire y tire y no haga caso, voy tan fresco!. Error. La experiencia es un grado. La pasión nos puede llevar a la perdición… o casi. 😉 En éste camino me encuentro con Rita del Club Tierra Trágame animándonos como sólo ella sabe hacer. La abrazo y doy las gracias, me da ánimos y sigo corriendo.

Entro corriendo en Canto Cochino (La Pedriza) y me alegra que me reciba mi mujer, Víctor y Sara, que no se querían perder al KbraloK de los vídeos, jajaja. Como un poco, comparto risas en el avituallamiento y relleno líquidos. A tirar millas.

La subida al Collado de la Dehesilla se me pasa en un vuelo y después de una penosa bajada a La Hoya de San Blas llena de plantas, llego al siguiente avituallamiento, justo antes de la subida al Puerto de La Morcuera. El calor es brutal, por lo que no paro de beber cada pocos minutos para no deshidratarme. Corro a tramos. Me veo fuerte como para subirla entera corriendo, pero parece que mis sentidos empiezan a escuchar al Ángel bueno y darle de collejas al que me dice que tire y tire hasta reventar, que para eso llevo un dorsal. Me cruzo con Lolo Díez, que viene corriendo animando, chocamos las manos y me pregunta por Oswaldo, que no le he visto. Y de nuevo con Rita, con un silbato animando. La vuelvo a abrazar, que bien me cae, cuanto agradezco sus ánimos!.

Llego al Puerto de La Morcuera, oigo mi nombre unos cientos de metros antes de coronar, Sí!, mi hermano y mi sobrina me acompañan esos últimos metros. Que fuerza me dieron y que buenas fotos de recuerdo. Gracias!.

Me cambio de calcetines, como, relleno agua y abajooooo!. Mi familia al completo me espera en Rascafría. Que ganas de verles!. Bajo al trote y veo que mis piernas ya van tocadas. Llevo más de 4o kilómetros y me doy cuenta que soy un ignorante. Que me habían dicho?, porque no hice caso?. O retengo ahora o no llego al final!. No llevo ni la mitad de los 110 km. y me quedan las dos subidas más duras. Bufff. Pensemos en otra cosa. Por lo menos en este Ultra no tengo dudas. Llegaré. Para eso he estado entrenando duro. Me viene de nuevo el consejo de Nerea “Tu carrera empieza en La Morcuera” y al notarme cansado pienso con ironía: “Que me dijo, que Mi Carrera Empezaba en La Morcuera o que Terminaba en La Morcuera?”, jajaja

Que calor!. Toda la bajada la hago solo y al llegar casi a las piscinas las cintas desaparecen y me veo corriendo entre cintas amarillas y rojas que después me enteré que eran de una carrera ecuestre. Me sentí perdido, sabía que ese no era el camino. Subir para buscar el camino?, ni de coña. Al fondo, entre los árboles, veo unos cuantos corredores y atajo hacia ellos. Retomo el recorrido y no dejo de pensar que he hecho más kilómetros ya que esos corredores estaban arriba cuando yo salí. 🙁 Después me enteré que le pasó a más gente, que los de la carrera ecuestre quitaron cintas para que no se liaran los “suyos” y nos liamos nosotros. Grrrrr Y eso de pasar junto a las piscinas naturales de Rascafría con tanto calor es para plantearles a la organización que o desvíe el recorrido para que no lo veamos o que sea obligatorio el baño para todos!.

Por lo menos aproveché para charlar con la ganadora del GTP80, Mar Ferreras González, con la que entré en el avituallamiento del Puente del Perdón. Allí veo a mi cuñado y mis dos pequeños, Víctor y Alex, que me acompañaron corriendo los últimos metros. Como corren mis enanos, jejeje, tiembla Kilian!! 😉

Paso a registrarme y salgo con comida junto a mi familia. Mi mujer, peques, mis padres, hermanos, sobrinos, amigos… GRACIAS!!, que subidón!!. Ya no tenía prisa. Estaba tan bien, tan protegido, tan feliz…

Pero hay que continuar. así que después de un buen rato con ellos salgo hacia el Puerto del Reventón. Calor. CALOR. CALOR!!.

Puerto del Reventón, que nombre tan acertado. A medio camino una furgoneta subió agua, menos mal. Y un poco antes del puerto un Oasis, una carpa de avituallamiento  con sillas, comida, bebida. Me senté y se estaba tan bien a la sombra que me costó mucha fuerza de voluntad tirar. Un poco más adelante coincidí con Covadonda Parrondo, que acabó tercera del GTP110 y con Manuel Jiménez con los que compartí muchos metros, kilómetros y vivencias.

Llegamos a mi Peña, Peñalara, por la Cresta de Claveles, por la que tanto disfruto cuando entreno, pero esta vez no estaba como para pasarla corriendo. Foto en la cumbre y a La Granja.

Menuda bajada!. Como sufrían las piernas.

Allí me esperaba de nuevo mi familia.

Mi madre que me ve muy flaco y que pare ya, mi padre que no para de hacerme fotos, mis peques revoloteando, mi mujer preguntando qué tal vas, convencida que voy a acabar, pues conoce mi determinación, y mi amigo Juan Rubí de voluntario diciendo que soy el que ve más fresco de los que han pasado, jajaja, grandes momentos. Comí pasta, fruta y hasta un trozo de Cochinillo Segoviano!.

Decido salir ya y Manuel se viene. Mejor, nos caerá la noche en un rato. Las terrazas de la Granja estaban llenas a reventar, jugaba España y parecía que la gente estaba al fútbol, pero animaron cuando pasamos y me alegró muchísimo. Saludé a Pablo Criado, que esperaba allí a Ana Bustamante para animarla, le conté que la vi en Maliciosa, me dio ánimos y continuamos. Nada más salir de nuevo Rita. Otro abrazo “esponjoso” de agradecimiento y salimos en dirección equivocada. Y otra sorpresa, la gente de las terrazas estaban pendientes y empezaron a chillar “por ahí noooo”, la historia de Els Bastions que se me repite!, si era para ver si estaban atentos!.

De la Granja a La Casa de La Pesca el camino es de leve subida. Noche cerrada. Creíamos que llevábamos buen ritmo hasta que llegó Covadonga por detrás y nos puso en nuestro sitio, jajaja que tía, como sube, y eso que estaba lesionada de la rodilla. Nos adaptamos a su ritmo y junto a Rafa de Guadarrama todos juntos hacia el puerto de la Fuenfría, mientras nos cantaba los goles de España un chico que iba unos metros más adelante. El tramo final del Puerto de La Fuenfría es sencillamente brutal. Un cortafuegos que no da respiro. Covadonga tira y tira y Rafa y yo decidimos bajar un poco el ritmo, Manuel tiró con ella y luego lo pagó, verdad? ;). Nos volvimos a juntar en la Fuente de Fuenfría, donde había un control y voluntarios y nos dejó preocupados un corredor que estaba tumbado, totalmente arropado y cubierto y temblaba como un animal herido. Tenía una “pájara” que no le permitía ni hablar, pobre… Luego nos enteramos que subió un todoterreno de la Guardia Civil a por el desde Cercedilla.

Aquí insistí en dejarle los bastones a Covadonga, ya que cojeaba y creí que podía quedarse sin podio. Accedió. La costó hacerse a ellos, de echo me devolvió uno, y de nuevo empezó a tirar a buen ritmo. Que dura es ésta tía. Llegamos al último avituallamiento (Navacerrada) un poco distanciados. me pidió Manuel parar un momento a cambiar las pilas a su frontal e iluminarle mientras lo hacía y ahí empezó nuestra odisea. Saca las pilas y el muelle que las sujeta saltó por los aires y después de buscarlo durante unos 5 minutos decidimos que era imposible y que tiraríamos los dos con mi frontal y con uno mini que llevo de repuesto. Tampoco era plan de dejarlo tirado en Navacerrada, a escasos 10 km de ser Finisher!. Subimos al collado de Emburriaderos y de ahí la bajada con un solo frontal era un poco tediosa. Pero lo logramos. Llegamos a la pista, intentamos trotar y nuestro estado era penoso, nos dolía todo. Podía mantener un trote suave, pero Manuel tenía ampollas que le gritaban y hasta yo las oía. Nos pasaron muchas personas y mi orgullo me lo tragué. Pues nada, tranquilos, hasta la rotonda de la carretera, donde ya había luz del pueblo, donde quería demostrarme a mí mismo que aún tenía reservas, que la fuerza mental es más fuerte que la física. Y le dije a Manuel que iba correr, que no quería entrar andando. Y comencé a correr. Mis piernas chillaban de dolor, de cansancio, pero no oía nada, sólo me veía entrando en meta. El pueblo estaba vacío. Normal, eran más de las 3 AM. Solo unos jóvenes en la plaza, que me vieron pasar y me animaron, cosa que me sorprendió gratamente, porque estaban de “parranda” y pensé que iba a ser lo contrario. El polideportivo está justo la lado opuesto del pueblo. Seguía corriendo. Sabía que tenía reservas. Pocas y con mucho sufrimiento, pero estaban ahí, ocultas, deseando que mi mente tiraran de ellas. Ya veía el polideportivo y a María, que me esperaba para llevarme a casa. Nos besamos y entré corriendo bajo el arco. Los voluntarios aplaudían y uno de ellos me puso la medalla de Finisher. Me emocioné y a punto estuve de soltar alguna lágrima. Otra vez Finisher. Y que siga!. Me acerqué a dar la enhorabuena a Covadonga que me agradeció el bastón y me senté, sin tener la certeza de que sería capaz de levantarme. Al momento llegó Manuel. Enhorabuena!!.

Como toda carrera a la que me apunto, comencé ignorante y terminé aprendiz. Nunca dejes de aprender, de observar, de disfrutar y de compartir. Ahí está la clave de todo esto. Es lo que hace grande éste deporte. Y espero seguir siendo un ignorante y de nuevo un aprendiz mucho tiempo, muchas carreras… La humildad en éste deporte en el que no solo dependes de tus fuerzas físicas o mentales, sino que dependes en gran parte de lo que la Montaña te tenga preparado, es lo que nos hace sabios.

Que si fue duro?. Durísimo!. Las cifras y el tremendo calor hablan por si mismo. Gran Trail Peñalara. 110 km, 10.020 metros Desnivel acumulado. De 300 inscritos, tomamos la carrera 262 de los que llegamos a meta sólo 163. Llegué en el puesto 50 de mi categoría y 71 de La General. He de seguir aprendiendo. Y sólo escuchar al Ángel bueno, jajajaja. Gracias por todo Nerea! 😉

Y si os parecen pocas fotos, podéis ver alguna más en el Facebook de Kbralok, pinchando aquí. 

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10 Comments to “Gran Trail Peñalara 2012 (110 km, 10.020 mt. Desnivel Acumulado)”

  1. Juan dice:

    Grande, campeón! Lo de tener a la family en los controles debe contar como domping, porque te dan un subidón… y mola 🙂
    Nos vemos el año que viene (ya veré si 80 ó 110…)

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Desde luego que da subidón. Por eso tenía tantas ganas de participar en ésta carrera, porque sabía que tendría mucha fuerza extra. 😉

  2. laura dice:

    eres un valiente, poca gente se atrevería a hacer algo así… debe ser realmente increíble llegar a meta junto a los tuyos, como un héroe después d luchar y vencer en una batalla!! ánimo y sigue adelante!!

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Gracias Laura. La verdad es que ser Finisher después de tanto sufrimiento y poder abrazar a los tuyos debajo del arco de llegada siempre me emociona.

  3. Beto Crunch dice:

    Si señor!. Sin palabras. Gran crónica de un grán reto… ENHORABUENA!

  4. Juan Avila dice:

    Simplemente !!CRACK!!
    Gran crónica, impresionante club de fans

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