Ultra Cavalls del Vent 2012 (84,20 km. 12.180 mt Desnivel acumulado). Para no olvidar.

Quiero dedicar éste Post a Teresa Farriol, quien tristemente perdió la vida en ésta dura edición de Cavalls del Vent 2012. Un fuerte abrazo a sus familiares y un beso enorme para ella.

Éste no va a ser un Ultra más. Éste va a ser el Ultra en el que una compañera perdió tristemente la vida. Va a ser el Ultra en el que de saber a lo que nos íbamos a enfrentar y que además, nos costaría una vida de los 1020 que allí estábamos, hubiéramos clamado al cielo que tronase con furia para impedir que dieran la salida. Pero no fue así. Amaneció una mañana discreta, amenazante de lluvia, pero cálida. Una mañana en la que nadie imaginaba por lo que íbamos a pasar…

Dicen que el camino es más corto si la compañía es buena. Pues fue muy corto. Gracias a Ander Ortega, los 700 kilómetros de nuestra furgoneta-vivienda de alquiler fueron visto y no visto.

Ya estamos en Bagá. Mirando esas nubes amenazantes…

Aparcamos en muy buena zona y enseguida estábamos recogiendo dorsal, bolsa de corredor y viendo algunos de los mejores de los corredores del mundo cercanos, junto a nosotros.

Acudimos al Briefing donde nos dijeron que según las previsiones meteorológicas había muchas posibilidades de lluvia, pero con temperaturas no muy bajas. Aquí pude por fin saludar en persona a Edu de Salomon España, aquí, primera fila, el del móvil!, jajaja

Nos reunimos con más Bandoleros del Guadarrama que también harían la “Cursa de Muntanya”, como las llaman allí (los hermanos Cesar & Fernando García y Javier Hidalgo) y nos hicimos foto con Aitor Leal.

Unas cervezas de rigor para comentar y quitar nervios de lo que nos esperaba, cena rápida y a dormir. Ya en la fuego dejamos preparada la bolsa de cambio que nos entregarían a mitad de carrera y quise ser previsor. Además de geles y sales, aunque solo daban lluvias y no muy bajas temperaturas, opté por meter un cambio de ropa completo, incluyendo gayumbos, calcetines, mallas cortas, camiseta, mallas largas, forro polar fino, y lo más importante, un buen Gore Tex de Alta Montaña, un tres capas, no uno de “papel”, de esos que caben en un puño. El de papel lo llevaría puesto y si no llovía en exceso seguiría con el. Pero el Gore Tex va, por si acaso…

6:00 AM el despertador suena, desayunamos rápidamente unos cereales, tarta de carbohidratos o que se yo que trajo Ander y llevamos la bolsa de ropa de cambio al polideportivo. La mía iba a reventar, jajaja 😉 A linea de salida!!

El Último Mohicano sonó junto al arco de salida e inmediatamente los pelos de los brazos se me pusieron como “escarpias”. Había vivido éste momento desde la silla frente al ordenador y ahora estaba allí!.Hacía una mañana fresca, pero no fría, ideal para correr. Todos estábamos en manga corta o manga larga fina. Cuenta atrás y a correr!!. Gracias a que estaba aproximadamente en el medio y saliendo rápido pude evitar el primer tapón que se forma por las calles de Bagá. A partir de aquí nos esperan 1700 metros positivos de desnivel. Cruzar el pueblo con tanta gente animando es una pasada. Enseguida enfilamos pista y de nuevo algún que otro tapón donde algunos corredores se encendían por el poco respeto de algunos que buscaban hueco a codazos (que quedan 80 km!!).

Javier Hidalgo me acompañaba en ésta subida e incluso charlamos de la buena temperatura, entonces se puso a llover. Me puse el cortavientos sin quitarme la mochila. Llegamos al Refugi del Rebost (km.7,5), metí la mano entre los corredores para coger tres trozos de plátano y salí zumbando comiéndomelos por el camino. No quería quedarme frío. Aquí perdí a Javi.

La subida hasta el Refugi Niu de l´Áliga se me hizo muy corta, pero empezaba a notar que el ligero cortavientos impermeable empezaba a calar, normal, no es la prenda adecuada para ésta situación, con tanta lluvia constante. Me alegré al pensar que tenía mi Gore Tex en la bolsa de cambio.

Hice exactamente lo mismo que el refugio anterior, coger tres trozos de plátano y salir corriendo bajo la lluvia, ahora cuesta abajo, por unos barrizales de los que irías mejor con esquís. Gracias a los bastones no me caí, pero veías cada golpazo de otros corredores que te hacían pensar “echa el freno madaleno”.  Hacía mucho frío para parar. Recuerdo disfrutar de éste tramo de carrera. Pese a la lluvia y al frío, me encontraba bien, pero empezaba a ser consciente de que si no paraba de llover en algún momento y subían las temperaturas, lo pasaríamos mal. A ésta altura me pasó Cesar García sin darse cuenta que era yo y al grito de “ese Bandolero!” se giró e hicimos piña hasta el Refugi de Prat d´Aguiló (km.44,20). Justo antes de llegar comentamos el tremendo frío que llevábamos y lo bien que nos sentiríamos al cambiarnos de ropa.

Llegamos al refugio, recogimos la bolsa de cambio y abrimos la puerta. Una persona de la organización nada más entrar me pregunta: “Te retiras?”. Pues NO!, contesto y entonces me doy cuenta del porqué de la pregunta. La imagen era dantesca, cientos de corredores llenaban el refugio, todos abrigados con su manta térmica o mantas del refugio. Gente de la organización y del Refugio repartiendo caldos a diestro y siniestro y golpeteando brazos y piernas de corredores para que entraran en calor . Cesar y yo nos mirábamos, no dábamos crédito, parecía la típica imagen después de una terrible catástrofe. Subimos las escaleras buscando un hueco donde poder cambiarnos y entramos en una habitación. Allí hacía frío, no como en el salón principal, pero por lo menos teníamos espacio. Conforme nos quitábamos la ropa empezamos a temblar nosotros también. Lo que cuesta atarse las zapatillas con esos temblores!. Sabía que estaba sufriendo una hipotermia, pero también sabía que en mi bolsa de cambio estaba la ropa adecuada para ésta carrera. Me puse una camiseta de compresión, un forro polar muy fino y encima el Gore Tex, me cambié de gayumbos, calcetines y opté de nuevo por mallas cortas, mojadas me darían más frío las largas, gorro polar fino y guantes. Cesar me dijo que se bajaba ya, tomaría un caldo y saldría corriendo a coger calor. Pregunté abajo en el caos si podía tomarme el caldo allí y me pidió por favor que me lo tomara en las carpas de fuera,  ya que aunque me vio que temblaba, estaba muchísimo mejor que los que saturaban la sala, pálidos, demacrados, reliados en sus mantas. Entregué de nuevo la bolsa de cambio y pedí un caldo. Me señaló la mesa y según lo cogí lo derramé con los temblores. Pedí disculpas, me sentía torpe, no podía controlarlo!. Me dijo que no me preocupara, que nadie se había tomado el caldo sin derramarlo. Conseguí tomarme dos mas y cogí un plato de macarrones. Seguía temblando. Seguía la hipotermia. Pensé en dejarlo, miraba a mi alrededor y veía más caldos cayendo de las manos de los corredores que lluvia fuera. Me dije No!, para entrar en calor lo que necesito es que mi corazón bombee de nuevo. Salí corriendo de allí, corría como si fuera a hacer una carrera de 100 mt. Enfilé la dura subida hacia Pas dels Gosolans a todo lo que mis piernas daban. A escasos 100 metros de subida y gracias al fuerte ritmo desaparecieron mis temblores. No veía nadie delante. Por un momento pensé que habían anulado la carrera y que no me había enterado. Entonces me crucé con un corredor que bajaban en brazos que no se tenía en pie. Pensé que había sufrido un esguince y le desee ánimos. Luego me enteré que había sufrido de agotamiento extremo e hipotermia arriba, muy cerca de donde le pasó a Teresa.

El tramo de cresta de Pas dels Gosolans a Serra Pedregosa fue sin duda el más duro de toda la prueba. La cresta estaba cubierta de una mezcla de granizo y nieve húmeda, que dejaban los pies helados. Un fuerte viento rancheado de aguanieve azotaba con fuerza las partes de mi cuerpo que llevaba expuestas, cara y piernas. El resto, gracias a llevar la equipación adecuada para esa meteo (vuelvo a hacer hincapié en lo importante que es esto), me mantuvo en una temperatura confortable. Aún así solo pensaba en salir de allí cuanto antes, bajar metros y adentrarme en la protección del bosque, donde el viento y la lluvia serían más leves y la temperatura más alta. Mi cabeza no paraba de decirme que una lesión allí o algún otro problema que te hiciera parar unos minutos podrían suponer perder la vida. Jamás pensé que eso es lo que le iba a suceder a uno de nosotros 🙁

Seguía solo. La lluvia, el frío y el repiqueteo de mis bastones fueron mis compañeros durante muchos kilómetros. La bajada estaba llena de barro resbaladizo y los bastones me salvaron de más de un culetazo, pero no de todos. Me sentía bien, tenía fuerza suficiente para hacer toda ésta bajada de pista y senderos maravillosos corriendo. Empecé a pasar a unos cuantos corredores aquí, que iban andando. Las claves que me dio Nerea Martínez para ésta prueba de reservar y sobre todo sus entrenamientos, me están haciendo más resistente.

Aquí, con mejor temperatura, sabía que tenía la prueba en mi bolsillo. La noche me atrapó un poco antes de la subida al Refugi de Sant Jordi, por el km. 70 más o menos. Unas risas en soledad al saber que estaba en una Zona de Reserva Nacional y que debía mirar bien donde ponía los pies… Si no fuera por estos momentos… 😉

Conseguí coger un buen ritmo de subida y me dio mucha rabia no poder ver la belleza de éste paraje llamado Els Empedrats. Se trata de un río que va por un cortado de roca cuyo sendero lo hace cruzar en varias ocasiones. Lo malo, que con tanta lluvia andaba desbordado y pasarlo suponía mojarse los pies. Mojarse los pies, como si los lleváramos secos, llevan mojados desde el kilómetro 8! 😉

Una vez en Sant Jordi únicamente me quedaba una bajada cómoda, otros 150 metros de subida y una larga bajada a Bagá, con rápidos tramos de pista que pude hacer corriendo suave. Adelanté a una chica que aunque trotando se la notaba tocada de piernas a unos 4 kilómetros de Bagá, con una mochila negra y un Gore Verde con la capucha puesta. Nos dimos ánimos mutuos para éstos últimos kilómetros y tiré carretera abajo perdiéndola de vista. Al entrar en el último tramo de sendero una luz me iluminó la espalda y di por hecho que era ella. Aceleré un poco totalmente desconcertado por que se hubiese repuesto de aquella forma y a la entrada de Bagá me pasó, sin decirme ni mú. No podía dar crédito. Me dije, la tengo que preguntar que sustancia dopante tomó para reponerse así, para comprarme un palet. Adelanté a otro grupo de corredores que me animaron al verme llegar corriendo y entré al pueblo, entre gritos de ánimo de la gente, esprintando, dándolo todo. Enseguida vinieron a abrazarme Cesar, Ander, Fernando y Javier. Busqué con la mirada a la chica que me adelantó y resultó ser otro corredor, vestido igual, jajajaja. A los 7 u 8 minutos entró ella.

Aún me emociono al pensar lo duro que fue. Más cuando al rato nos enteramos que Teresa había fallecido y que de los cerca de 1000 corredores únicamente llegamos a meta 212. Hubo 738 abandonos, casi todos con síntomas de hipotermia. La organización no tuvo la culpa de una meteo cambiante que se salió de pronóstico. Pero si debemos ser conscientes que no somos Kilian, Krupicka y demás Cracks que se hacen la carrera en menos de 9 horas y que además cuentan con el apoyo de sus equipos en cada avituallamiento para darles lo que necesiten (ropa, comida, bebida). Nosotros vamos a pasar muchas horas en Alta Montaña y debemos llevar ropa adecuada a las temperaturas que van a hacer, si queremos terminar un Ultra con buenas sensaciones.

No miré nunca el plano. No miré nunca el reloj. No preguntaba cuanto falta a nadie. Me dejé guiar por mi experiencia en Montaña y por mis sensaciones. Mi meta era llegar. El puesto en la general, el tiempo empleado…, eso era secundario. Creo que esa ha sido una de las claves para no rendirme en ésta dura carrera. La otra, sin duda, la ropa adecuada.

Quiero agradecer a María, mi mujer, la paciencia que tiene conmigo y el permitirme los duros entrenamientos que hacen que perdamos a veces nuestro valioso tiempo en común, así como a Nerea Martínez que me ha puesto “a tono” y ha conseguido que llegue con piernas y con grandes sensaciones, disfrutando de la dureza de la Montaña.

Y a los que seguisteis mi carrera y me disteis ánimos…. Os quiero!!!! 🙂

Mención especial a mi amigo de twitter @arpiot que me dejó loco cuando apareció con una botella de Cava Catalán para saludarme y darme la enhorabuena por la carrera. Que grande eres!!.

Más información de la carrera para próximas ediciones pincha aquí.

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28 Comments to “Ultra Cavalls del Vent 2012 (84,20 km. 12.180 mt Desnivel acumulado). Para no olvidar.”

  1. Juan dice:

    Enhorabuena por la carrera, esta es de las que te curten y te enseñan que si no te juegas nada, mejor ir con las espaldas cubiertas. Lo que comentamos en otras ocasiones, si vas de “popular” y no tienes un equipo que te asista en cada control, intentar emular a los “pro” es peligroso, especialmente en alta montaña. Y aún así, la cosa debió estar muy jodida, porque un 80% de abandonos no es cosa de que les haya pillado el toro a los neófitos.
    Nos vemos pronto!

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Lo estuvo… pero tu como yo que vienes de Montaña, sabes como actuar y sabes lo imprescindible que es mantener el calor corporal con una buena equipación y no parando!!

  2. mayayo dice:

    Enhorabuena, loco caballo del viento! 🙂

  3. katia dice:

    Enhorabuena Raúl. Yo estuve el sábado haciendo el seguimiento online de tu carrera y de tus otros compañeros (el Kilian y demás). Cuando vi las condiciones me preocupé porque se estaba poniendo muy mal la cosa. Luego leí lo de Teresa y me quedé atónita
    Me alegra saber que estás bien y que has acabado (en ese orden).

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Gracias Katia!. Intenté darles caza al Kilian y demás, pero como derramaba una y otra vez el caldo perdí mucho tiempo. 😉

  4. Maria dice:

    Felicidades machote! Una crónica preciosa y se nota que, a pesar de la dureza, disfrutaste cada paso. Un beso!

  5. Kaikuland dice:

    Enhorabuena!! A ti y a los 1020 más o los que sean, acaben o no me parece un gran logro llegar a presentarse a esa línea de salida…si acabas eres igual de grande que si no la acabas, al menos para mi; desde luego que cuando has terminado un carrera tan dura es que estabas muy bien preparado física y psicológicamente, no sólo tu sino tu cuerpo, de ahí que tanta gente se retirase, mi admiración por ellos por el valor de presentarse.
    Desde aquí lamentar profundamente lo sucedido con Teresa, mi más sincero pésame para la familia, amigos y todo el mundillo de carreras de montaña, es un palo muy duro, mando un fuerte abrazo a todos ellos. No puedo ni quiero hacer juicios de nada, salvo a ti por lo que leo, me alegro de que tuvisieses ese material preparado, que pensases en ello y te ayudase a terminar la prueba, de los demás no puedo opinar, ni quiero, ni debo, sigo admirándoles….
    Todo esto lo digo sin estar preparado para competir, sin entrenar a diario, tratando de aprender de cada uno de vosotros que os sigo y me hacéis crecer un poquito más cada día; no sé si algún día correré, os acompañaré pero me gusta veros disfrutar, me da vida a mi también. Yo soy un humilde paseante de campo, corro cuando puedo y disfruto de cada suspiro en la montaña, por eso os sigo allá donde váis, con la imaginación y cierta envidia…
    Disculpa la chapa…..sigue regalándote estos grandes y/o pequeños momentos, al compartirlos nos los regalas a nosotros también.
    Un abrazo
    Aúpa!!!!

  6. kafeto dice:

    Yo te lo he puesto en twitter, eres y sois muy grandes!!!! Por cierto no he acertado la porra en el resultado de los ganadores, pero en el de revelación….. tengo q reclamar algo fijo!!!! Ahora mismo!!! jejeje

  7. @icosas dice:

    Qué aventura. Se me ponen los pelos de punta con la descripción de la situación el refugio. Dantesco, triste… la realidad de la montaña al 100%. Desde luego es para aprender todos los que estuvísteis allí y los que os leemos.

    Y de lo bueno: estás fenomenal desde luego. Está claro que las bandoleradas te han dado un plus. Animo y sigue así. El 2013 se te presenta apasionante.

    Gran relato!!!

    Oscar

  8. NICOLAS dice:

    No creo que haya deporte que de las sensaciones y sentimientos que dan una carrera de ultradistancia, es algo dificil de explicar y tu lo has hecho. Enhorabuena porque has demostrado lo mucho que te gusta este deporte y la naturaleza y por eso has sabido llegar a la meta en una de las carreras más épicas y duras y con un crono increible, menuda enviidiaaaaaaaaaaaaa!!!!!!

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Muchas Gracias Nicolás!. Aún intentando plasmar los sentimientos en “papel”, tu sabes que muchos nos los guardamos para siempre. Y no es egoísmo, es que hay que vivirlo para poder sentirlo, no se puede explicar con palabras.

  9. lau dice:

    Enhorabuena!! Tus crónicas me aterran y me emocionan por igual y sigo pensando q estàs loco… Pero estoy orgullosa de ti hermanito!! Tq

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      “Los Locos abren caminos que más tarde recorren los sabios” (Carlo Dossi). Orgulloso de ser un loco con cabeza. Yo también te quiero Sister!.

  10. Jordi dice:

    Felicidades Raúl!

    Seguí la carrera desde casa vía online. Espeluznante las condiciones y la cantidad de gente que abandonó. Lo cuál dice mucho de lo bien que lo hicisteis.

    Te va a quedar un buen recuerdo.

    Gracias por relatarlo.

    Salud y Km’s!

  11. Muchas felicidades! Bravo por todo!
    Me ha encantado leerte. Este deporte es la caña por muchas cosas, sobre todo por ésas que, como dices, no pueden explicarse. Quizá sea ese sufrimiento “controlado” que nos hace disfrutar tanto…

  12. Jerónimo dice:

    Enhorabuena Raúl, si ya de por si esa carrera es una pasada de dura en esas condiciones aún más. Que la pudieras hacer y terminar significa que te habías preparado a conciencia (y que tenías tu día). Debe de ser una sensación incrible (para lo bueno y lo malo ) estar por ahi pèrdido en medio de unos paisajes alucinantes. Es un lujo poder seguirte y que se pas que sirves de motivación para otras personas.

    Un saludo

    • Raúl S. Lara (KbraloK) dice:

      Te lo agradezco de corazón. Si sirvo de motivación para otras personas me enorgullece, sobre todo si consigo que sea para que amen la Montaña, aunque sea una décima parte de lo que lo hago yo.
      Un abrazo!

  13. Hermano, hasta ahora no había parado a leer atentamente tu relato sobre la carrera aunque ya me lo habías contado con anterioridad…, pero volviéndolo a leer con detenimiento, uno se puede medio hacer cuenta de lo dura que fue la prueba y del esfuerzo hecho. Es un reto ganado físicamente, pero como te dije cuando hablé contigo, también psicológicamente. Hay que estar muy preparado tanto de “coco” como de cuerpo, y me consta que tu lo estabas… además de que llevamos la misma sangre que coño!! y como digamos “adelante si o si” es adelante por cojo….
    Me alegra mucho como te dije terminara… por todo en general, pero sobre todo por ganarle al mal tiempo, a la montaña y a la derrota.
    Ya sabes que soy tu fiel seguidor y aunque no vaya mucho a verte… estoy ahí.
    Un beso hermano!!!

  14. javier dice:

    Ha pasado medio año de esta carrera y sigo acordandome como si fuera ayer. Pasará mucho tiempo para que pueda olvidarla. yo tambien la corrí y conseguí acabarla gracias creo a mi mente y mi buena equipacion y leyendo tu crónica , me has traido duros pero gratos recuerdos. Enhorabuena !!.

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